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quinta-feira, 3 de novembro de 2011

Opinión sobre el aborto.

Cuando leo que se le dice NO al aborto quedo perplejo. ¿Es posible que en una sociedad de "vanguardia" como es la sociedad Argentina aún se siga prohibiendo la práctica de abortos? 

Considero que la legalización del aborto es una necesidad de las minorías, por ende es un derecho que tienen y que debe ser respetado ya que no perjudican a la mayoría, además, la decisión de practicar un aborto es algo extremamente moral. No concibo la idea de que no se pueda respetar una decisión de ese tipo, tan personal.

Se puede entender aquella postura que se opone por costumbres religiosas, pero alegando contra de este punto de vista, este argumento, Dios no nos creó sin tener moral. Entonces, si practicarse un aborto de manera LEGAL es una cuestión moral, ¿Por qué prohibirle al hombre la responsabilidad que le cabe (por medio de leyes que no serán respetadas y que ponen en riesgo la vida muchas mujeres) sobre sus actos, que ejecuta con uso del libre albedrío? Usando la moral, la responsabilidad de nuestros actos es mayor aún en el plano espiritual.

En lo personal, no estoy de acuerdo con la práctica del aborto, pero sí con su legalización. Queda en manos de cada uno, y del sentido de moral que se tiene, hacer o no hacer un aborto. Dejemos a cada uno elegir lo que considera mejor.
INSISTAN con que se legalice. DEMOS LA POSIBILIDAD DE PONER EN JUEGO LA MORAL Y NO LA DE VIOLAR LEYES ABSURDAS. Seamos conscientes de la realidad de nuestra sociedad. No juzguemos las elecciones ajenas. El único que juzga es Dios. Permitámonos la posibilidad de actuar con moral.

Además, no entiendo la hipocresía reinante en este dilema. TODOS y absolutamente TODOS estamos expuestos a situaciones que pueden desencadenar en la idea y le necesidad de un aborto. Las violaciones sexuales son el caso ideal para situar como ejemplo. Le pregunto a todas las personas que le dicen NO al aborto, ¿Qué harían si en su casa aparece una hija, un mujer, una esposa violada y embarazada del violador? ¿Aceptarían sin prejuicios al fruto de una situación así sin tener en cuenta la psiquis de la víctima? Tengamos empatía por el prójimo. Ubiquémonos en sus zapatos, y luego juzguemos, aunque lo repito, no somos Dios para juzgar a nadie.

Crezcamos como sociedad. Demos la posibilidad de tener nuevas opciones y que no comprometan a nadie jurídicamente. Tengamos el valor de exponernos a nuevas pruebas en un camino espiritual. Digan sí al aborto. Es una necesidad por la que la gente grita.

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